Mangos, plátanos, pimientos, tomates, lechuga, huevos, col morada, calabaza, zanahorias aliñadas, queso fresco, gazpacho, yogurt griego, jamón de york y jamón serrano. De dentro a fuera. Los sonetos andan cojos. Unos pájaros, una librería y un piano. Es como un calor de dentro a fuera, un sudor que no se ve, un espirar aire caliente, como un dragón después de soltar una llamarada. Es la frente pesada y presión en los oídos. Es un dolor de espalda, más acusado en los riñones. Los pies fríos. Cansancio. Sueño. Es destemplanza, con su quiero y no puedo, con su arranque de energía rápidamente frustrado, las cosas a medio hacer, el impulso desinflado y el tiempo lento. Me pierdo un entrenamiento por Aznalcollar y una comida con Áurea y Pili que llevo meses esperando. Paso el domingo viendo capítulo tras capítulo de una serie tonta en el teléfono y el lunes hilando películas familiares de Santiago Segura. Ni la mente tengo libre de telarañas...