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Mostrando entradas de noviembre, 2022

DIARIO 29/11/2022

  29/11/2022   No tengo lista de la compra porque no he salido a comprar desde hace días. La nevera da bocados y no sé qué va a cenar mi gente hoy. Creía que tendría cuerpo y ganas de salir al supermercado esta tarde, después de comer con Áurea y Pili, pero no. Tampoco lo tuve ayer, después de correr 20 kilómetros y … habrá que aviarse con lo que cada cual pille.   Tampoco tengo una lista de ideas de esas que suelo tener recopiladas en mi libreta. Mi mente anda libre de poesía, vacía de follaje, como el otoño. Se me han secado las palabras e inundan las riberas del río, por donde corro, en montones sobre los que trotarán las ratas. Y me da todo igual.   Ahora dibujo, de momento rostros, próximamente manos. Dibujo con un lápiz blando B2 —recomendación de Pilar, que para eso tengo una amiga artista—   que empieza a gastarse, copiando lo que han hecho otros, sobre folios que yo misma he cuadriculado. Pinto línea a línea, sombra a sombra, punto por punto y me ...

DIARIO 09/11/2022

No ha pasado tiempo suficiente como para tener otra lista de la compra, aunque mi programa mental de existencias y previsiones me dice que anote un par de latas de tomate triturado martinete y un kilo de cebollas dulces, con los que hacer un tomate frito para una lasaña, y unos guisantes congelados para unas patatas guisadas. Que estoy mejor lo sé porque se me ha ido de repente el frío. Ayer cambié la colcha fina por una más gruesa y bajé la manta polar grande del altillo. Como esta noche me meta en la cama debajo de todo eso, no voy a durar dentro ni diez minutos. Me he pasado cuarenta y ocho horas encerrada en una bata de invierno y ahora ando en camiseta muerta de calor. Estos días en los que el deporte ni se contempla, me dedico a cocinar, pintar, leer y escribir y soy algo parecido a lo que fui hasta los treinta y cinco años, edad a la que me dio por empezar a correr. No me parece mala vida, no es la de ahora, pero no es mala. Escribo sentada ante una mesa de estudio que no ...

DIARIO 08/11/2022

  Mangos, plátanos, pimientos, tomates, lechuga, huevos, col morada, calabaza, zanahorias aliñadas, queso fresco, gazpacho, yogurt griego, jamón de york y jamón serrano.    De dentro a fuera. Los sonetos andan cojos. Unos pájaros, una librería y un piano.   Es como un calor de dentro a fuera, un sudor que no se ve, un espirar aire caliente, como un dragón después de soltar una llamarada. Es la frente pesada y presión en los oídos. Es un dolor de espalda, más acusado en los riñones. Los pies fríos. Cansancio. Sueño. Es destemplanza, con su quiero y no puedo, con su arranque de energía rápidamente frustrado, las cosas a medio hacer, el impulso desinflado y el tiempo lento.    Me pierdo un entrenamiento por Aznalcollar y una comida con Áurea y Pili que llevo meses esperando. Paso el domingo viendo capítulo tras capítulo de una serie tonta en el teléfono y el lunes hilando películas familiares de Santiago Segura. Ni la mente tengo libre de telarañas...

DIARIO 27/10/22

Sola en casa. En la lista de la compra, un colgador de esos de pegatina para colocar un reloj en la cocina (ahora, que procuro dejar el teléfono fuera de ella y no encender la tele, me gusta saber la hora).       «Contempla, sonríe y calla», dice Ramiro Calle en un documental sobre yoga que hay en Netflix. Lo he puesto en mi estado de whatsapp, sumándome a esa ingente cantidad de personas que utilizan ese espacio para dejarse a sí mismos un mensaje espiritual. No resistimos la oportunidad de definirnos.      Contemplo como pasa la vida a través de mis hijas, la vida de verdad, la que trae alegría y el dolor, ilusiones y decepciones y sufro menos de lo que me imaginaba que sufriría. Quizá porque mi papel en sus historias ya es secundario, también porque sé que vivir es eso y no hay otra forma de crecer que superar los obstáculos que vayan surgiendo, por último, porque confío en que son capaces por ellas mismas de tirar para adelante y encontrar una salida a ...